miércoles, 6 de octubre de 2010

¿por qué tu religión no te permite ciertas cosas?

de Rebeca Cot, el El Martes, 05 de octubre de 2010 a las 18:39

Permitido amar mucho

Mucha gente pregunta: ¿por que tu religión no te permite ciertas cosas?

Fumar, tomar, salir a bailar… etc…

Y muchas veces nos hemos encontrado entre la espada y la pared con esta cuestión, sin saber que responder. ¿Te ha pasado?… a mi sí! Y solo he pensado en hacer caso a lo que dicen en la iglesia y responder como todo el mundo: “porque mi religión no me lo permite y punto.”

Pero la gente se halla sin respuesta ante esto y visto desde afuera, pensarán:

“¿para que hacerme de una religión que nada me permite???”

A todas esas personas llenas de dudas acerca de “la religión” que para uds. todo lo prohíbe… les tengo una buena noticia!

Por empezar: “evangelio” significa, “buenas nuevas o buenas noticias”

Quién es evangélico o cristiano, entiende que ser parte de un reino que lleva buenas noticias es algo maravilloso, en un mundo donde sólo hay malas noticias o “mala onda” como le decimos.

¿porque no salimos a un club bailable?

Porque lo que buscábamos antes en un club bailable era alegrarnos, ahora somos alegres, no necesitamos ir a ningún lugar en busca de esto.

¿porque no fumamos?

Porque si antes fumaba era porque quería llenar mi vacío interior con algo, y me encontré con que sólo llenaba de toxinas mi cuerpo y acabaría mi vida antes de tiempo, ahora mi vida está llena de sentido, de dirección y de Dios, no hay lugar para nada más… y tampoco quiero acabar con mi vida!

¿Por qué no me drogo o no tomo unas copas?

Porque lo que buscaba antes al hacer esto era olvidar mis penas o mi mala vida, pero sólo encontré destrucción y destruí a las personas que amaba a mi alrededor.

Ahora no necesito olvidarme de mi pasado, porque desde que conozco a Dios, puedo ver mi pasado y por mas malo que haya sido, lo recuerdo con paz en mi corazón, no queriendo cambiar nada, sino mirándolo como algo lejano para aprender que sin Dios, sin este evangelio de buenas noticias, mi vida seguiría siendo una mala noticia.

Por lo demás, dentro de “ésta religión”, hay un Dios vivo y que te ama mucho… y ofrece mas que una religión: un estilo de vida

Dios sabe convertir lo que ves oscuro, en luz, lo malo en bueno, las maldiciones en bendiciones, por eso mismo:

¿Por qué querríamos no amar a Dios, haciendo cosas sin sentido y que le desagradan?

La Biblia me enseñó que…

“todo me es lícito, pero no todo me conviene, todo es lícito, pero por nada me dejaré dominar” (1 corintios 10:23)

Es decir que Dios no es un Dios que prohíbe esto y que prohíbe lo otro… sino, que te ofrece un estilo de vida diferente!

Dios sólo me permite amarte mucho, Dios sólo quiere que lo ame como él me ama.

Por eso es que si no bailo, tomo, fumo o me drogo es porque NO QUIERO, porque en realidad NO ME CONVIENE, no porque mi religión me lo prohíba!

Si amas a alguien, deseas su bienestar, y porque yo amo a Dios, deseo que esté a gusto conmigo.

Este es mi estilo de vida: “sólo me permito (a mí misma) amarte mucho”

Dios te bendiga.

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El evangelio:

1Co 15:3 ...Cristo fué muerto por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;
1Co 15:4 Y que fué sepultado, y que resucitó al tercero día, conforme a las Escrituras;

lunes, 4 de octubre de 2010

TP de Comentario de Génesis 1

Estuve haciendo un trabajo practico que se trataba de comentar, en base a tres libros de comentarios de génesis, cuyos autores son Von Rad, Gibson y Kidner, el capitulo uno de génesis. En unas semanas iré comentando el 2, el 3 y el 4, la idea es terminar en los 5 meses q restan la seccion de capitulos 1 al 11.
(Esto sería más un "comentario resumen", porque en total, los tres libros sumados se toman 150 paginas solo para el capitulo uno.
)

GENESIS 1

Génesis 1:1-2

Gibson subraya que en la mente del hebreo la idea de Dios era algo ineludible, y no concebían un universo sin Él. Por otra parte, se extrae la idea de un Dios antes de “El principio” y se vislumbra, pues, su soberanía y trascendencia. Un hebreo comprendería que si Dios creó estaría allí hasta el fin y aun después.

Para Von Rad el énfasis debe estar, mas que en el hecho de una creatio ex nihilo (como lo denota bará), en un movimiento caos—cosmos. Y considera imposible, desde un punto de vista “lingüístico-fáctico” la posibilidad de una caída luciferina en el versículo dos (hipótesis conocida como “restitución” o “de la brecha”)

Kidner expone la idea de la centralidad de Dios y toma a “en el principio” como una “mera nota de tiempo” para un Dios atemporal. Reafirma el punto de creatio ex nihilo. Luego el “versículo” segundo muestra como centro de escena la tierra y un Dios en intimidad con su creación, restaurando.

Génesis 1:3-5

En “Y dijo Dios” Kidner destaca un Dios de autoridad que dice y se hace (recuerdo Lucas 4:39-41). También muestra el énfasis del autor que descarta un politeísmo y elimina una supuesta lucha entre los polos de la creación.

“Y dijo Dios”, Von Rad apunta al hecho de que podemos ver un Dios ajeno a su creación, pero íntimamente vinculado a ella por su Palabra. La luz no debe ser tomada como una “emanación de la divinidad”, sino como un objeto. También vemos que solo la luz es llamada buena, por contraste da a pensar en la negatividad de la oscuridad, pero recordemos que “Dios dijo que TODO era bueno”. Vemos también, en la creación de la luz el primero de los pasos hacia el cosmos.

Gibson, casi pastoralmente, nos muestra la gracia de Dios al crear la luz. Objeto supeditado a su voluntad. En Dios debemos confiar, pues el nos bendice gratuitamente.

Génesis 1:6-8

Von Rad destaca el firmamento (raquia’): una gran masa en forma de campana hemiesférica metida separando el océano dejando aguas superiores e inferiores. Añade que ora Dios hace con su palabra, ora forma con sus manos.

Kidner toma raquia’ como usado exclusivamente para darnos una imagen de la creación, casi contradiciendo a Von Rad.

Génesis 1:9-10

Kidner explica “continúa hacia una plenitud, es Dios dando forma”.

Von Rad se centra en la ida hacia la culminación del cosmos, y la tierra es sacada de las aguas en ese proceso, “Dios les marca frontera a las aguas hostiles” da a un Hebreo paz, y también a nosotros.

Génesis 1:11-13

“Produzca la tierra”, Von Rad, Dios delega su trabajo a la tierra, no independientemente ésta, pero si mediadora. Sería también apreciable en un Hebreo la carencia de la vida “Nefes” en la flora lo cual nos muestra como este relato es vasto pero exacto.

Kidner enfatiza en dos aspectos: Sobrenatural: la deificada fertilidad es una capacidad creada por Dios quien es único. Natural: Dios establece un proceso en su creación viva, con limitaciones que respeta.

Génesis 1:14-19

Kidner ve estos pasajes como el desbarrancamiento de toda creencia que pudiera dar lugar a otorgar poder a los astros, “los astros son solo objetos que me sirven como señal” concluiría un hebreo.

De Von Rad podemos retener detalles. El autor se cuidó de poner nombre al sol y a la luna, casi rebajándolos. Y la luz no es creada por los astros, sino vía ellos.

Génesis 1:20-23

Von Rad toma como eje en este párrafo la intimidad de Dios con sus criaturas vivas, son bendecidas, lo que implica mantener su propia vida, y procrearla. Más gracia de Dios al privarnos de las grandes bestias, que son buenas a sus ojos.

Kidner nos simplifica que el termino “Aves” mostrándonos que se puede tomar como “cosas que vuelan” incluyendo insectos. Exalta nuevamente a Dios como proveedor de paz a su creación, en la que hay rebeldes a Él pero ninguno a la estatura siquiera de considerarse rival.

Génesis 1:24-25

Von Rad nuevamente fija nuestra atención en la tierra como productora-mediadora, por la cual los animales son bendecidos por Dios indirectamente. Señala que el agua no fue llamada a participar activamente en la actividad creadora.

Kidner nos da un detalle en el término traducido “serpientes” esclareciendo que es solo una descripción del movimiento serpenteante.

Génesis 1:6-25 por Gibson

En cuanto a la estructura y estilo, siendo este párrafo atribuido a un sacerdote, la repetición, estructura y énfasis nos muestra un relato para gente común que da luz a la gracia, soberanía, bondad, santidad, y cuidado de Dios. Un Dios respetuoso como creador que no establece lazos familiares con sus criaturas

Vemos también en hilo armónico, yendo desde un caos hacia una tierra llena de criaturas y poblada de diversidad.

Con respecto a la dificultad de la palabra “día” y su interpretación, si es literal o figurada, el comentarista nos echa luz al tema ubicándonos en la cultura primitiva donde la idea de etapas y procesos y pasos sería difícil de hallar, entonces el autor (sacerdote) lo soluciona separando esto en días. Esto nos debe mostrar también que el orden de creación se deseaba conservar.

Vemos repeticiones y las debemos enfocar como hijas de un fin didáctico. Al finalizar la narración de la creación el oyente no dudaría de los aspectos claves de Dios, los astros, flora y fauna. Sin embargo, el autor no hace predecible el relato, Dios no es predecible.

Flora y fauna según su especie. Esta parte de la creación fue previa al hombre ya que aquellas no son dependientes de este. Y Dios ve que es bueno, y ellos también heredan toda la creación para poder vivir. Esto exhorta al hombre que so color de su titulo de administrador de la creación no respeta como debe a esta parte valiosísima de la creación, superponiendo demasiado su propio beneficio en detrimento de esta.

En nuestros días poco comprendemos el significado y efecto de la bendición salida de la boca de Dios. Dios bendijo peces, aves, y hombres (y animales terrestres indirectamente). Un aspecto de esta bendición es las conductas animales que compartimos, no solo fertilidad, sino concepción, nacimiento, provisión de la comida, refugio, salud, etc.


Génesis 1:26-27

Para Kidner esta nueva declaración de Dios “hagamos al hombre” alza el relato a un punto culmine y nos llama la atención por lo que Él dirá luego. Nuestra imagen, viendo al hombre como unidad expresará a Dios para siempre, sin embargo, la semejanza en un sentido espiritual, solo lo hace cuando el hombre esta en comunión con Él. Kidner interpreta el plural “hagamos” como un “plural de plenitud”. Dios nos mandó señorear, pero tristes resultados los nuestro siendo indómitos aún nosotros, concluye.

Von Rad destaca que lo traducido por “hombre” debería ser “humanidad”. “Varón y hembra los creo”, excelente martillo para derribar todo rasgo de mitos, especulación gnóstica, de cinismo y ascetismo, de divinización del sexo de angustia sexual. Señala también que teniendo en cuenta la cultura que los rodeaba, el autor separa la semejanza Dios de la bendición de procrear.

Gibson afirma “no hay duda de que asocia a las mujeres con los hombres en la tarea humana de gobernar sobre los demás miembros de la creación”. E inscribe la imagen de Dios en ese aspecto.

Génesis 1:28

Von Rad asocia la semejanza con el señorío. Siendo la segunda consecuencia de la primera.

Génesis 1:29-31

“Os he dado toda planta” Gibson comenta que debemos leerlo simbólicamente, que tal vez el plan de Dios en un principio haya sido que solo comamos plantas, evitando la muerte. Dice que las profecías apuntan (Is 11:6-9) apuntan a eso. Concluye el capitulo con el recuerdo del versículo 2, un caos que ahora cosmos, pero el mal ya esta presente.

Von Rad agrega que en la era noaítica las ordenanza de vida cambiaron, pero que no era parte del plan de Dios la muerte de animales. “Y he aquí que todo era muy bueno” frase concluyente. Dios creó un mundo perfecto

Kidner, por otra parte comenta que “toda planta verde para comer” no sugiere que todas las criaturas fueron herbívoras, sino que indirecta o directamente la vida depende de la vegetación y por ende de la mano de Dios. “bueno en gran manera” nos invita a agradecer a Dios las cosas materiales, y entender que son para Él.

GENESIS 2

Génesis 2:1-3

Kidner comenta “es el reposo del fin logrado, no de la actividad”.

Este Sabbat bendito no es el conocido como institución cultural, pues aun no conocían esos misterios, sino que el relato se eleva a la esfera de lo divino y atestigua que existe un reposo del Dios vivo. Por otra parte remarca el fin del acto creativo de Dios. Estos puntos remarca Von Rad.

Gibson nuevamente nos dirige a la gracia, de un Dios que se acercó a crear y luego se aleja a reposar para mostrarnos su grandeza y majestuosidad.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

EL CONCEPTO DE LOS CUAQUEROS Y LOS DARVISTAS

CAPITULO 55: EL GOBIERNO DE LA IGLESIA

TEORÍAS DIFERENTES RESPECTO AL GOBIERNO DE LA IGLESIA.

EL CONCEPTO DE LOS CUAQUEROS Y LOS DARVISTAS

Para los cuáqueros y para los darvistas es asunto de principio rechazar todo gobierno eclesiástico. Según ellos, toda forma externa de la iglesia, por necesidad degenera y conduce a resultados contrarios al espíritu del cristianismo.

El gobierno eclesiástico exalta el elemento humano a costa del divino. Descuida los carismas dados por Dios y los sustituye por oficios instituidos por el hombre, y en consecuencia ofrece a la iglesia la cáscara del conocimiento humano más bien que las comunicaciones vitales del Espíritu Santo.

Por eso consideran que el gobierno eclesiástico para la iglesia visible es no sólo innecesario sino decididamente pecaminoso.

De esta manera los oficios caen de paso, y en la adoración pública cada uno sigue, nada más, los impulsos del Espíritu.

La tendencia que se hace aparente en estas sectas, y que da clara evidencia de la levadura del misticismo, debe ser considerada como una reacción en contra de la organización jerárquica y del formalismo de la iglesia establecida de Inglaterra.

En los Estados Unidos de América algunos de los cuáqueros tienen ministros regularmente ordenados y conducen su culto de manera muy parecida a la de las otras iglesias.

Teología Sistemática.
Luis Berkhof

La bondad del Señor

¡Cuanto tiempo en mi cama! No es que no pueda dormir, me despierto a menudo y mucho! pero solo para mantener la dulce comunión con mi Dios.

¿Qué voy a hacer para Él por todas Sus revelaciones y regalos para mí?

Si no hubiera evidencia histórica de la verdad del cristianismo, no hubiera milagros, aún así debemos creer que la religión propagada por los pescadores de Galilea es divina.

La alegría santa que me trae debe ser desde el cielo.

No escribo esto con jactancia, hermano. No, es con lágrimas de gratitud humilde que yo hablo de la bondad del Señor.


- Extracto de una carta privada de Bapa Padmanji, uno de los conversos nativos en la India.

http://5ptsalt.com/2010/09/28/the-goodness-of-the-lord/

lunes, 27 de septiembre de 2010

Gracias a Dios por las denominaciones. C Spurgeon

No dice "Yo apacentaré mis ovejas una por una" sino "Yo apacentaré mis ovejas."
El Señor tiene un solo rebaño en este mundo, Él tiene una sola Iglesia.
"Bueno", dice uno, "vemos a 20 denominaciones." Gracias a Dios por ello! Yo no soy de aquellos que lamentan el hecho de que los Hermanos se establezcan en la defensa de las diferentes partes de la Verdad de Dios.
¿Se puede dudar de que cuando Cristo oró para que su pueblo sea uno, fue oido? Es casi una blasfemia pensar que su petición fue negada! Muy bien, entonces, ellos son uno. Si la intercesión de Cristo prevaleció, a continuación, hoy la Iglesia es una!
No creo ni por un momento que la unidad que Cristo quería sea una unidad de opinión, o una unidad de la forma de adoración o una unidad de la asociación, o que se congreguen juntos en el mismo edificio!

Hermanos y hermanas, todos los creyentes son real y verdaderamente uno! Cuando sus almas están resplandecientes con el Amor Divino, y sus corazones hablan de la plenitud de su emoción, la unidad de la grey se vuelve perceptible!
Las divisiones en la Iglesia de Dios son como pequeñas grietas en la superficie de la tierra, la roca no está agrietada. Las divisiones que tenemos en las iglesias son las heridas de la piel pero el cuerpo no está dividido. "No será quebrado hueso suyo".
El gran cuerpo de Cristo sigue siendo un indisoluble! Y aquí esta noche, seamos independientes, o bautistas, presbiterianas, episcopales, metodistas; si somos uno con Cristo, debemos ser uno con los otros!

Después de todo, la Iglesia Católica tiene razón en la expresión, mientras que está equivocada en el sentido que le atribuye, cuando dice que no hay salvación fuera de los límites de la Iglesia. Cuando se refiere a la política mundana, entonces es una mentira, pero la verdad es sobria, en las afueras de la única Iglesia de Cristo indivisible, no puede haber salvación!

Pero, gracias sean dadas a Cristo, a toda alma que conoce la voz de Dios, el Buen Pastor, y sigue a su entera disposición, pertenecen a la unica manada, que pronto se reunierá en el rebaño.

-Adaptado de la colección de CH Spurgeon, Versión 1.0, Edad Software.-Sermón # 3528, vol. 62-UNA PROMESA Y PROVIDENCE-Read/download un sermón entero, de forma gratuita, en spurgeongems.org.

http://5ptsalt.com/2010/09/25/thank-god-for-denominations/

jueves, 23 de septiembre de 2010

El árbol del conocimiento

La naturaleza y significado del árbol del conocimiento del bien y del mal no están tan claros. Por árbol de conocimiento es desde luego bien probable que debamos entender un árbol cuyo fruto impartiría conocimiento. Esto se puede inferir:

(1) Por analogía. Así como el árbol de vida sustentaba o impartía vida, así el árbol del conocimiento había sido puesto para comunicar conocimiento.
(2) En base de la sugerencia del tentador, que aseguró a la mujer que comer del fruto del árbol le abriria los ojos.
(3) Ella comprendió la designación, porque consideraba el árbol como deseable para alcanzar la sabiduria.
(4) El efecto de comer del fruto prohibido fue que los ojos de los transgresores fueron abiertos.
Y (5), en el versículo vigésimo segundo leemos que Dios dijo del hombre caído: «He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal». A no ser que esto se entienda irónicamente, lo que en este contexto parece totalmente antinatural, tiene que significar que Adán había, por la comida del fruto prohibido alcanzado un conocimiento en algunos respectos análogo al conocimiento de Dios, aunque diferente en su naturaleza y efectos.

Por ello, esto parece claro en base de la narración entera, que el árbol del conocimiento era un árbol cuyo fruto impartía conocimiento. Puede ser, desde luego, que no fuera por ninguna virtud inherente al árbol mismo, sino por haber sido constituido así por Dios.

No es necesario suponer que el fruto prohibido tuviera el poder de corromper ni la naturaleza corpórea ni la moral del hombre, produciendo así el conocimiento experimental del bien y del mal. Todo lo que se demanda en el texto es que el conocimiento siguiera al comer del fruto.

Las palabras «bien y mal» en este contexto admiten tres interpretaciones. En primer lugar, en la Escritura se expresa la ignorancia de la infancia diciendo que el niño no puede distinguir su mano derecha de la izquierda; a veces, diciendo que no puede discernir entre el mal y el bien. Así, en Dt 1:39 se dice: «Vuestros niños ... que no saben hoy lo bueno y lo malo», y en Is 7: 16, «Antes que el niño sepa desechar lo mala y escoger lo bueno». Por otra parte, la madurez, sea en conocimiento intelectual o espiritual, se expresa diciendo que uno tiene poder para
distinguir entre el bien y el mal. Así, el creyente perfecto o maduro tiene «los sentidos ejercitados en el discemimiento del bien y del mal» (He 5:14).

Concordando con la analogía de estos pasajes, el árbol del conocimiento del bien y del mal es sencillamente el árbol del conocimiento. La primera expresión es plenamente equivalente a la otra. Esta interpretación quita muchas dificultades al pasaje. Es sustentada también por el lenguaje de Eva, que dijo que era un árbol deseable para alcanzar la sabiduría.

Antes de pecar, Adán tenía la ignorancia de la dicha y de la inocencia. Los dichosos no saben lo que es el dolor, y los inocentes no saben qué es el pecado. Cuando comió del árbol prohibido, alcanzó un conocimiento que jamás había tenido antes. Pero, en segundo lugar, las palabras «bien y mal» se pueden tomar en un sentido moral….. Se supone que en lugar de someterse a la autoridad o ley de Dios como la norma de su conducta, Adán aspiraba a conocer por sí mismo lo que era bueno y malo. Lo que buscaba era la emancipación de las ataduras de la autoridad.
Sin embargo, a esto se puede objetar que no era éste el conocimiento que alcanzó al comer del fruto prohibido. Se le dijo que se le abrirían los ojos, que conocería el bien y el mal; y sus ojos fueron abiertos; alcanzó el conocimiento deseado. Pero este conocimiento no era la capacidad de decidir por sí mismo entre el bien y el mal. Tuvo menos de este conocimiento después que antes de su caída. En tercer lugar, «bien y mal» se pueden tomar en un sentido físico, denotando felicidad y miseria. Comer del árbol prohibido iba a determinar la cuestión de la dicha o miseria de Adán. Condujo a un conocimiento experimental de la diferencia.

Dios conocía la naturaleza y los efectos del mal en base de su omnisciencia. Adán sólo podía conocerlos por experiencia, y este conocimiento lo logró cuando pecó. Sea cual sea la interpretación particular que se adopte, están todas ellas incluidas en la declaración general de que el árbol del conocimiento dio a Adán un conocimiento que no tenía antes: llegó a un conocimiento experimental de la diferencia entre el bien y el mal.

CHARLES HODGE, D.D.
TEOLOGÍA SISTEMATICA

viernes, 17 de septiembre de 2010

INTERPRETACIÓN DE TIPOS

1. Ante todo debe descubrirse claramente el verdadero punto de semejanza entre el tipo y el antitipo y con igual esmero debe evitarse toda analogía rebuscada y recóndita. A veces se necesita ejercitar un discernimiento muy agudo para determinar la conveniente aplicación de esta regla. Debe notarse toda verdadera correspondencia. Ve mos cómo la colocación en alto de la serpiente de metal (Núm. 21:4‑9) es uno de los tipos más notables del A. Testamento y que el Señor mismo lo explicó como una prefiguración de su propia elevación en la cruz (Juan 3:14‑15) . Tres puntos de analogía se descubren claramente:

(1) Como la serpiente fue levantada sobre un palo, así lo fue el Señor sobre una cruz.

(2) Como la serpiente de metal fue construida por mandato divino, a semejanza de las serpientes ardientes, así Cristo fue hecho a semejanza de carne pecadora (Rom. 8:3), maldito en lugar nuestro (Gál. 3:13) .

(3) Como los israelitas que ofendieron a Dios, mordidos y ya moribundos, miraban a la serpiente y recibían vida, así los pecadores, envenenados por la an tigua serpiente, Satanás, y pereciendo ya, dirigen a Cristo crucificado la mirada de fe y viven para siempre.

Otras analogías incidentales envueltas en una u otra de estas tres, pueden admitirse, pero deben usarse con precaución. Por ej., Bengel dice: “Como aquella fué una serpiente sin veneno, levantada contra las venenosas ,así también tenemos al hombre Cristo, hombre sin pecado, contra la antigua Serpiente”. Este pensamiento cabe en nuestra analogía número

(2).Tales analogías incidentales, siempre que se adhieran consecuentemente a los puntos principales, son permisibles, especialmente en el discurso homilético.

Pero el querer hallar en el bronce, metal inferior al oro y la plata, un tipo de la apariencia exterior del Salvador; o el suponer que la serpiente fué fundida en un molde no hecho por manos de hombre, tipificando así la concepción divina de la naturaleza humana de Cristo, o el imaginar que la serpiente sobre el palo formaba algo como una cruz para representar más exactamente la forma en que Cristo había de sufrir, todas esas cosas y cualquiera otra suposición semejante son rebuscadas y engañadoras y deben desecharse.

Hermenéutica por M. S. Terry

Para leer más:

http://cebei.wordpress.com/2008/09/04/14-hermeneutica-interpretacion-de-tipos-1428/

jueves, 16 de septiembre de 2010

La teoría mística sobre la expiación

TEORÍAS SOBRE LA EXPIACIÓN - SOTERIOLOGÍA

§5. La teoría mística.

La quinta teoria acerca de este tema es la mística. Concuerda con la perspectiva moral (bajo la que se podría incluir) en cuanto a que representa que el designio de la obra de Cristo fue producir un efecto subjetivo en el pecador. Produce en cambio en él. Vence el mal de su naturaleza y la restaura a un estado de santidad. Pero los
dos sistemas difieren acerca de las medias con las que se logra este cambio interno.

Según el primero, es por el poder moral operando según las leyes de la mente por la exhibición de la verdad y el ejercicio de la influencia moral. Según el segundo, es por la misteriosa unión de Dios y el hombre, de la naturaleza divina con la humana, esto es, de la divinidad con la humanidad, obrada por la encarnación.

Esta idea general se presenta en varias formas. A veces, los escritores citados en favor de esta postura mística no enseñan nada más que la que siempre ha sido sustentado en la Iglesia, y lo que es claramente enseñado en las Escrituras.
Es cierto que hay una unión moral y espiritual entre Dios y el hombre efectuada por la encarnación del Hijo de Dios y por la morada del Espíritu Santo. Él y Su pueblo son uno. Nuestro Señor ora al Padre, Juan 17:22,23, que aquellos dados a él «sean uno, como nosotros somos uno: yo en ellos, y tú en mí». Y el Apóstol Pedro no duda en decir que somos hechos «partícipes de la naturaleza divina». Esta, y nada más que esta, se implica necesariamente en el lenguaje tantas veces citado de Atanasio con referencia a Cristo, autos enëthröpesen, hina hëmeis theopoiëthömen.

Pero además de esta doctrina escrituraria ha prevalecido una concepción mística de la unión de Dios y del hombre a la que se atribuye la redención de nuestra raza, haciendo algunos de sus proponentes que consista de manera exclusiva en esta unión.

Por la que a los Padres respecta, se hizo una clara distinción entre la redención y la reconciliación; entre la obra objetiva de Cristo al librarnos de la maldición de la ley y del poder de Satanás, y la aplicación subjetiva de esta obra. Ambas se atribuyeron a Cristo.

La primera (nuestra redención), fue lograda llevando Él nuestros pecados, siendo hecho Él maldición por nosotros, dándose a Sí mismo en rescate, y siendo Él, por Su obediencia, tomado como sustituto por la obediencia que nosotros habíamos dejado de rendir.

Nuestra reconciliación con Dios, incluyendo la restauración a Su imagen y a Su comunión, fue lograda, no como siempre la ha enseñado la Iglesia, mediante la obra del Espíritu Santo, sino según la teoria mística, mediante la unión de la naturaleza divina con nuestra naturaleza caída, conseguida por la encarnación. En todas las eras de la Iglesia ha habido mentes desinclinadas a reposar en las sencillas declaraciones de la Biblia, y dispuestas a ir en pos de algo más filosófico y profundo...

Charles Hodge, teología sistemática.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Despojándose del Hombre Viejo, y revistiéndose del Nuevo.

Siendo ésta la naturaleza de las descripciones escriturarias acerca de lasantificación, queda con ello determinada su naturaleza. Por cuanto todos los hombres están, desde la caída, en estado de pecado, no sólo pecadores debido a ser culpables de actos específicos de transgresión, sino tamblén por cuanto depravados, su naturaleza pervertida y corrompida, la regeneración es la infusión
de un nuevo principio de vida en esta naturaleza pervertida y corrompida. … Por ello la santificación consiste en dos cosas: Primero, la elimmación progresiva; de los principios del mal que siguen infectando nuestra naturaleza, y destruyendo su poder; y segundo, el crecimiento del principio de la Vida espiritual hasta que controla los pensamientos, sentimientós y actos, y hace al alma conforme a la imagen de Cristo.

Teología sistemática de Charles Hodge

¿Dos Naturalezas en el hombre? SANTIFICACION.

Admitiendo que la santificación es una obra sobrenatural, permanece la cuestión: ¿En qué consiste? ¿Qué naturaleza tiene el efecto producido? La verdad que subyace a todas las descripciones Escriturarias de esto es que la regeneración, la vivificación a la que quedan sujetos los creyentes, mientras que involucra la implantación o comunicación de un nuevo principio o forma de vida, no lleva a cabo la inmediata y total liberación del almá de todo pecado.
Un hombre resucitado de los muertos puede que quede, y ello durante mucho tiempo, en un estado muy débil, enfermo y sufriente. Lo mismo con el alma, por naturaleza muerta en pecado, puede ser resucitada juntamente con Cristo, y no con ello hecha perfecta. El principio de vida puede ser muy débil, puede que haya mucho en el alma incongruente con su naturaleza, y el conflicto entre la vieja y la nueva vida puede ser prolongado y penoso. Y éste no sólo puede ser, sino que de hecho es el caso en toda la experiencia ordinaria del pueblo de Dios.

Aquí hallamos una de las diferencias características y trascendentales entre los sistemas de doctrina y religión Romanista y Protestante. Según el sistema Romanista, nada queda de naturaleza de pecado en el alma tras la regeneración obrada por el bautismo. A partir de esto, la teología de la Iglesia de Roma deduce su doctrina del mérito de las buenas obras, de la perfección, de las obras de supererogación, e, indirectamente, las de la absolución e indulgencias. Pero según las Escrituras, la experiencia universal de los cristianos, y la innegable evidencia de la historia, la
regeneración no elimina todo pecado. La Biblia está llena del registro de los conflictos internos de los más eminentes de los siervos de Dios, con sus caídas, sus retrocesos, sus arrepentimientos, y sus lamentaciones por sus continuos fracasos. Y no sólo esto, sino que la naturaleza del conflicto entre el bien y el mal en el corazón de los renovados es descrito de manera plena, se distinguen y designan los principios en lucha, y se exponen de manera repetida y detallada la necesidad, las dificultades y los peligros de la lucha, así como el método para librarla de manera apropiada. En el capítulo séptimo de la Epístola a los Romanos tenemos una elaborada descripción de este conflicto por parte del Apóstol, en base de su propia experiencia. Y lo mismo ocurre en Gálatas 5:16, 17. «Digo, pues: Andad en el Espíritu y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el espíritu, y el del espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre si, para que no hagáis lo que querríais.» También en Efesios 6: 10-18, en vista del conflicto que el creyente tiene que sostener con los males de su propio corazón y con los poderes de las tinieblas, el Apóstol exhorta a sus hermanos a ser fuertes en el Señor, y en la fuerza de Su poder. ... «Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo cumplido todo, estar firmes.» Y la experiencia de los cristianos en todas las épocas y en todas las partes de la Iglesia concuerda con las enseñanzas de la Escritura. Los escritos de ellos están repletos de los relatos de sus luchas contra los restos de pecado en sus propios corazones; con confesiones; con oraciones pidiendo la ayuda divina; y con el anhelo de la final victoria sobre todo mal, que sólo se alcanzará en el cielo.

Las grandes lumbreras de la Iglesia Latina: los Agustines y Bernardos y Fénélones, fueron creyentes humildes, arrepentidos, luchando hasta el final, y junto con Pablo no considerarón haber ya alcanzado la meta, o que eran ya perfectos. Y lo que la Biblia y la experiencia cristiana demuestran, la historia lo deja fuera de toda duda. O bien no existe la regeneración en el mundo, o bien la regeneración no erradica el pecado de aquellos que han sido sujetos a ella.

Teología sistemática de Charles Hodge

LAS ENSEÑANZAS DE LA ESCRITURA CON REFERENCIA A LOS ELEMENTOS ESENCIALES QUE CONSTITUYEN LA NATURALEZA HUMANA

La presentación dominante respecto a la naturaleza del hombre en la Biblia es claramente dicotómica. Por una parte la Biblia nos enseña a considerar la naturaleza del hombre como una unidad, y no como dualidad consistente de dos elementos diferentes, cada uno de los cuales se movería paralelamente al otro; pero sin unirse, verdaderamente, para formar un simple organismo. La idea de un mero paralelismo entre los dos elementos de la naturaleza humana que se encuentra en la filosofía griega y también en las obras de algunos filósofos posteriores, es enteramente extraña a la Biblia. En tanto que el a reconoce la naturaleza compleja del hombre nunca representa dicha naturaleza como que tiene por resultado un doble sujeto en el hombre. Cada acto del hombre se contempla como acto del hombre completo. No es el alma sino el hombre el que peca; no es el cuerpo el que muere, sino muere el hombre; y no es meramente el alma sino el hombre, que es cuerpo y alma, al que
Cristo redime. Esta unidad ya encuentra expresión en el pasaje clásico del Antiguo Testamento el primer pasaje que indica la naturaleza compleja del hombre es decir, Gen 2:7: "Y Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra y sopló en su nariz aliento de vida y fue el hombre un ser viviente". Todo este pasaje trata del hombre; "Dios formó al hombre y el hombre fue un ser viviente". Esta obra de Dios no debe interpretarse como un
proceso mecánico como si hubiera formado primeramente un cuerpo de barro y luego le hubiera puesto adentro el alma. Cuando Dios formó el cuerpo, lo hizo de tal manera que
mediante el soplo del espíritu de Dios el hombre fuera un ser viviente Job 33:4; 32:8. La palabra alma en este pasaje no tiene el sentido que generalmente le atribuimos un
significado que fue extraño al Antiguo Testamento sino que denota un ser animado, y es la descripción del hombre como un todo. El misma término hebreo nephesh chayyah (alma
viviente o ser) también se aplica a los animales en Gen 1: 21, 24, 30. De manera que este pasaje, en tanto que indica que hay dos elementos en el hombre, insiste, sin embargo, en la unidad orgánica del hombre y esto se reconoce a través de la Biblia.
Al mismo tiempo también contiene la Biblia evidencias de la composición dual de la naturaleza humana. Sin embargo, debemos tener cuidado de no esperar una distinción
posterior en el Antiguo Testamento, entre el cuerpo como el elemento material, y el alma como el elemento espiritual de la naturaleza humana. Esta distinción entró en uso más tarde
bajo la influencia de la filosofía griega. La antítesis alma y cuerpo en el sentido del Nuevo Testamento no se encuentra en el Antiguo. De hecho, el hebreo no tiene un vocablo para el cuerpo como un organismo. La distinción que hace el Antiguo Testamento de los dos elementos de la naturaleza humana es de una clase diferente. Laidlaw dice en su obra sobre The Bible Doctrine of Man "La antítesis claramente se refiere a lo bajo y alto, terrenal y celestial, animal y divino. No consiste tanto en dos elementos sino en dos factores que se unen en un solo y armonioso resultado, 'el hombre fue un ser viviente' ".
Es perfectamente claro que ésta es la distinción que se hace en Génesis 2: 7. Compárense también Job 27: 3; 32: 8; 33: 4; Ecl. 12: 7. Se usa en el Antiguo Testamento en diversas palabras para denotar el bajo elemento o partes de él en el hombre, tales como "carne", "polvo", "huesos", "entrañas", "riñones", y también la expresión metafísica "casa de barro", Job 4: 19. Y hay también varias palabras para denotar el elemento superior, por ejemplo,
"espíritu", "alma", "corazón", y "mente". Tan pronto como pasamos del Antiguo al Nuevo Testamento nos encontramos con las expresiones antitéticas que nos son más familiares,
por ejemplo, "cuerpo y alma", "carne y espíritu". Las palabras griegas correspondientes fueron forjadas, indudablemente, por el pensamiento filosófico griego, pero pasaron por medio de la Septuaginta al Nuevo Testamento, y por tanto, retuvieron su fuerza del Antiguo Testamento. Al mismo tiempo la idea antitética de lo material y de lo inmaterial quedó conectada con ellas.

Los tricotomistas procuran apoyarse en el hecho de que la Biblia, como ellos la ven, reconoce dos partes constituyentes de la naturaleza humana, además del elemento bajo o material, es decir el alma (en hebreo, nephesh; en griego, psuché) y el espíritu (en hebreo (ruach; en griego, pneuma). Pero el hecho de que estos términos se usan con mucha frecuencia en la Escritura no da derecho a la conclusión de que designan las partes componentes más bien que diferentes aspectos de la naturaleza humana.

Un estudio cuidadoso de la Escritura demuestra claramente que en ella las palabras se usan indistintamente. Ambos términos denotan el elemento más alto o espiritual del hombre; pero lo contemplan desde diferentes puntos de vista. Sin embargo, de una vez debe señalarse, que la diferencia espiritual entre los dos no concuerda con aquella que es muy común en filosofía, que el alma es el elemento espiritual del hombre en tanto que se
relaciona con el mundo animal, mientras que el espíritu es ese mismo elemento en su relación con el más alto mundo espiritual y Dios. Los siguientes hechos militan en contra
de esta distinción filosófica; ruach-pneuma, lo mismo que nephesh-psuche, se usa respecto a la creación bruta, Ecl. 3: 21; Apoc. 16: 3. La palabra psuché se usa aun con referencia a
Jehová, Isa. 42: 1; Jer. 9: 7; Amós 6: 8 (en el original hebreo); Heb. 10: 38. Los muertos separados del cuerpo se llaman psuchai, Apoc. 6: 9; 20: 4. Los más elevados ejercicios de
religión se atribuyen a la psuché, Marc. 12: 30; Luc. 1: 46; Heb. 6: 18, 19; Sant. 1: 21.
Perder el alma (psuché) es perder todo. Resulta perfectamente evidente que la Biblia usa las dos palabras indistintamente. Nótese el paralelismo en Luc. 1: 46: 47; "Engrandece mi alma
al Señor; y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador". La fórmula escritural para el hombre es en algunos pasajes "cuerpo y alma", Mat. 6: 25; 10: 28; y en otros, "cuerpo y espíritu", Ecl. 12: 7; I Cor. 5: 3, 5. Algunas veces se describe a la muerte como la entrega del alma, Gen 35: 18; I Reyes 17: 21; Hech. 15: 26; y luego otra vez, como la entrega del espíritu, Sal. 31: 5; Luc 23: 46; Hech. 7: 59. Además tanto "alma" como "espíritu" se usan
para designar el elemento inmaterial de los que murieron, I Ped. 3: 19; Heb. 12: 23; Apoc. 6: 9; 20: 4. La principal diferencia escritural es como sigue: La palabra "espíritu" designa al
elemento espiritual que hay en el hombre como el principio de la vida y de la acción que controla al cuerpo; en tanto que la palabra "alma" denomina al mismo elemento como sujeto que acciona en el hombre, y por tanto con frecuencia se le usa como pronombre personal en el Antiguo Testamento, Sal. 103: 1 y 2; 104: 1; 146: 1; Isa. 42: 1; compárese también Luc. 12: 19. En diversos ejemplos el espíritu designa más específicamente la vida
interna como el asiento de los afectos. Todo esto está en perfecta armonía con Gen 2: 7; "y Jehová Dios... sopló en su nariz aliento de vida; y fue el hombre un ser viviente". De manera que debe decirse que el hombre tiene espíritu; pero que es alma. Por lo mismo la Biblia señala a dos, y solamente dos elementos esenciales en la naturaleza del hombre. Es decir cuerpo y espíritu o alma. Esta presentación escritural también está en armonía con la propia conciencia del hombre. En tanto que el hombre es consciente del hecho de que está compuesto de un elemento material y de un elemento espiritual, ninguno tiene
conocimiento cabal de poseer un alma distinta del espíritu.

Sin embargo, hay dos pasajes, que parecen contradecir la acostumbrada representación dicotómica de la Escritura, es decir, I Tes. 5 : 23 ; "y el mismo Dios de paz os santifique por completo y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensiblemente para la venida de nuestro Señor Jesucristo", y Heb. 4: 12, "porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos ; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón".

1. Pero debe notarse que es una regla sana en exégesis que las afirmaciones excepcionales se interpreten a la luz de la analogía Scriptura, la presentación acostumbrada en la Escritura. En vista de este hecho algunos defensores de la
tricotomía admiten que estos pasajes no prueban necesariamente su punto.

2. La mera mención de espíritu y alma, uno al lado de la otra no prueba que, de acuerdo con la Escritura, sean dos distintas sustancias, como no prueba Mat. 22: 37 que Jesús considera al corazón, el alma y la mente como tres distintas sustancias.

3. En I Tes. 5: 23; el Apóstol desea simplemente acentuar su afirmación, "y el mismo Dios de paz os santifique por completo", por medio de una frase epexigética, en la cual resume los diferentes aspectos de la existencia del hombre, y en la cual él se
siente perfectamente libre para mencionar alma y espíritu, uno al lado del otro, porque la Biblia no hace diferencia entre los dos. No pudo haber pensado aquí como de dos sustancias diferentes porque en otras partes habla del hombre como
consistente de dos partes, Rom. 8: 10; I Cor. 5: 5; 7: 34; II Cor. 7: 1; Ef. 2: 3; Col. 2:5.

4. Heb. 4: 12 no debería tomarse como que significa que la Palabra de Dios penetra en el hombre interno y hace separación entre su alma y su espíritu porque eso implicaría naturalmente que el alma y el espíritu son dos sustancias diferentes; sino
simplemente como declaraciones de que la Palabra produce una separación entre los pensamientos y las intenciones del corazón.

Luis Berkhof

DICOTOMIA Y TRICOTOMÍA

LOS CONCEPTOS DIFERENTES QUE OCURRIERON EN LA HISTORIA:

Se acostumbra, especialmente en los círculos cristianos, concebir al hombre como compuesto de dos, y solamente dos partes diferentes, es decir, cuerpo y alma y a este concepto se le llama directamente dicotomía. Sin embargo, juntamente con este uso hizo su aparición otro del que resultaba que la naturaleza humana consiste de tres partes, cuerpo y alma, y además espíritu. Se le designó con el término tricotomía.

La concepción tripartita del hombre se originó en la filosofía griega que concibió la relación entre el cuerpo y el espíritu del hombre, respectivamente, según la analogía de la relación mutua entre el universo material y Dios. Se pensó que, precisamente así como estos últimos solamente pueden relacionarse entre sí por medio de una tercera sustancia o por medio de un ser intermedio, así también los primeros entrarían en relaciones vitales mutuas solamente por medio de un tercer elemento inter-medio, es decir, el alma. El alma se consideraba por una parte como inmaterial, y por la otra, adaptada al cuerpo. En tanto que el alma se apropiaba el nous o pneuma se le consideraba como inmortal, pero en tanto que se consideraba relacionada con el cuerpo, se estimaba carnal y mortal. La forma más familiar y más cruda de la tricotomía es la que toma al cuerpo como la parte material de la naturaleza humana, al alma como el principio de la vida animal, y al espíritu como el elemento racional e inmortal que hay en el hombre para relacionarse con Dios. La concepción tricotómica del hombre encontró favorable aceptación entre los Padres de la Iglesia griega o alejandrina de los primeros siglos de la era cristiana. Se encuentra ese concepto, aunque no precisamente en la misma forma, en Clemente de Alejandría, Orígenes y Gregorio de Niza. Pero después de que Apolinar la empleó en forma que chocó con la perfecta humanidad de Jesús se fue desacreditando gradualmente.Algunos de los Padres griegos se apegaron a ella todavía, aunque Atanasio y Teodoreto la repudiaron explícitamente. En la Iglesia Latina los teólogos dirigentes favorecieron claramente la doble división de la naturaleza humana. La psicología de Agustín fue la que, especialmente, dio prominencia a este concepto. Durante la Edad Media se convirtió en asunto de creencia común.

La Reforma no trajo cambio en este respecto, aunque unas cuantas lumbreras defendieron la teoría tricotómica. La Iglesia católico romana se apegó al veredicto del escolasticismo; pero en los círculos protestantes se escucharon otras voces. Durante el Siglo XIX revivió la tricotomía en una forma u otra debido a ciertos teólogos alemanes e ingleses, como Roos, Olshausen, Beck, Delitzsch, Auberlen, Oehler, White y Heard; pero no encontró gran aceptación en el mundo teológico.

Los recientes abogados de esta teoría no concuerdan en cuanto a la naturaleza de la psuché, ni en cuanto a la relación que el alma guarda con los otros elementos de la naturaleza humana. Delitzsch, la concibe como un efluvio del pneuma, en tanto que Beck, Oehler, y Heard, la consideran como el punto de unión entre el cuerpo y el espíritu. Delitzsch no es completamente consistente, y a veces parece titubear, y Beck y Oehler admiten que la representación bíblica del hombre es fundamentalmente dicotómica. La defensa que hicieren de la tricotomía bíblica difícilmente puede decirse que implica la existencia de tres elementos distintos en el hombre. Además de estos dos conceptos teológicos encontramos también, especialmente en el último siglo y medio, los conceptos filosóficos de materialismo absoluto y de idealismo absoluto, el primero que sacrifica el alma al cuerpo, y el último que sacrifica el cuerpo al alma.

Extracto de Teologia Sistemática de Luis Berkhof .

viernes, 13 de agosto de 2010

VIVIENDO EN EL PASADO

Cuando los Consejeros Nutético (Cristiano Bíblico) tratan con el pasado, ¿en realidad lo hacen?

Ellos no tratan con el pasado aunque a veces parezca que lo hacen. ¿Cómo se explica esto? Compare lo que ellos hacen con la expedición arqueológica de los “Freudianos” en el pasado de la persona. Freud estaba preocupado por indagar en el pasado para descubrir lo que había conducido su paciente a sus presentes problemas. El Consejero Nutético no cree que esto es bíblico –o inclusive posible. Tratar de levantar las piedras en el pasado de una persona para descubrir las alimañas, no solo es una misión imposible; es innecesaria, improductiva, y dañina.

El Consejero Nutético trata con el pasado cuando está actualmente presente.

¿Qué significa esto?

Simplemente, cuando de alguna manera una persona necesita arrepentirse de algo hecho en el pasado, la cosa nunca ha sido arreglada satisfactoriamente con Dios, y no es, por tanto, un asunto del pasado. Es actualmente una realidad presente. Él tiene negocios no terminados por atender. El objetivo en estos casos es tratar con el asunto en tal manera que se pueda convertirse en un asunto del pasado.

Similarmente, cuando alguien tuvo un evento en su pasado que trae innecesariamente al presente y hace de él una realidad presente, el objetivo debe ser ayudarlo a ponerlo en donde le pertenece estar –en el pasado. Si, por ejemplo, alguno ha sido abusado, y permite que ese trágico evento gobierne su vida presente, esa persona ha traído su pasado al presente. Si falla en tratar con eso, como debe hacerlo un creyente, puede acarrear ira y dolor consigo por el resto de su vida. A la medida que él siga este patrón tendrá como consecuencia una vida infeliz e infructuosa. Un cristiano tiene la habilidad, por la gracia de Dios, para resolver asuntos de esta naturaleza a tal punto que no tenga necesidad de pensar ni hablar de sí mismo como “una persona abusada”, de la misma manera que otras personas lo hacen.

Los Consejeros Nutéticos ayudan a las personas a vivir en el presente con el ojo puesto en el futuro. Ellos animan a los aconsejados a mirar el pasado solamente para recordar las bondades de Dios para con sus vidas en los tiempos que quedaron atrás. De otra forma, es como si ellos se estén condenando a un pequeño uso en el reino en los días venideros, y ellos estarán trazando para sus propias vidas un curso en el cual la tragedia los guiará a la incertidumbre, y casi, a un seguro futuro miserable.

Tomado de: http://www.jesuseslaverdad.org/consejera/?currentPage=2

miércoles, 11 de agosto de 2010

El público y los artistas


Concierto en un teatro:

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Recital:

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Adoración en iglesia evangélica:


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Campaña Evangelística



Pocos hablan, muchos escuchan.
Los que hablan no escuchan y los que escuchan no hablan.
Muchos miran a los pocos.
Los que hablan lucen más importantes y dotados.

Mat 23:8 Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos.

1Jn 2:27 Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.

Apo 1:6 y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.

jueves, 25 de marzo de 2010

La verdadera tentación...

El enemigo nos tienta a q hagamos el bien por nuestros propios esfuerzos, y la respuesta común es la siguiente: "Yo amo al Señor y pertenezco al Señor, así q quiero hacer el bien para agradarle."

¡Esta es la tentación! Cuando somos independientes y nos determinamos a hacer el bien por nuestra propia fuerza, somos tentados e indudablemente seremos derrotados. Tal vez podamos hacer el bien hoy, mañana y hasta por tres días, pero ciertamente no podemos mantener esto por tres días y medio.

La lección q necesitamos aprender es q nunca seamos independientes y tratemos de hacer las cosas por nuestras propias fuerzas, sino q siempre dependamos del Señor.

Cada vez q seamos tentados a hacer el bien por nuestros propios esfuerzos, mas nos vale q le digamos al enemigo: "¡No, Satanás, no! No puedo tomar tal camino y no lo haré. Yo no se nada acerca de hacer el bien; solo sé una cosa: depender de mi Señor. No me alejaré de la dependencia q tengo de Él".

Extracto de: La Economía de Dios (pags 180 y 181) de Witness Lee.






lunes, 15 de febrero de 2010

COMER DEL ARBOL DE LA VIDA



En Génesis 1 se ve el propósito de Dios, Su intención, pero no se encuentra la manera de cumplir Su propósito, la manera de lograr lo que Dios quiere. La manera no se halla en Génesis 1 sino en Génesis 2. ¿Cuál es la manera? La manera es el árbol de la vida (Gn. 2:9). Después de revelarse las palabras “imagen” y “dominio” (autoridad), tenemos la palabra “vida” en Génesis 2. ¿Cómo podríamos nosotros los seres humanos creados expresar a Dios si no tuviéramos la vida de Dios? Se puede tomar mi foto, pero esa foto sólo tiene cierta imagen pero no tiene vida. Si Dios es vida dentro de usted y si vive en usted, le es posible a usted vivir a Dios, expresar a Dios de modo completo. La manera de cumplir el propósito de Dios se ve en el árbol de la vida. Aun la autoridad para representar a Dios también depende del árbol de la vida. Si usted no tiene el árbol de la vida, o sea, si Dios no vive en usted como vida, ¿cómo podría usted ejercer Su autoridad? En cuanto a los dos aspectos del propósito de Dios, Su expresión y Su representación, necesitamos que Dios sea nuestra vida. Necesitamos que Dios viva dentro de nosotros para que seamos Su propia expresión y representación.
En toda la historia del mundo, han existido muchas religiones y muchos conceptos naturales. Casi todas las religiones creen que Dios es el Creador y que nosotros somos las criaturas. Como Creador, Dios es muy grande, muy elevado y está muy lejos de nosotros, y nosotros somos muy pequeños y bajos. Tenemos que humillarnos y aun postrarnos para adorar a este Dios Creador. Yo no diría que esto es incorrecto, pero le pediría a usted que considere lo que Dios pidió al hombre después de crearlo. Dios, después de crear al hombre, no dijo: “Adán, debes comprender que eres una criatura pequeña, y Yo soy tu gran Creador. Siempre estoy en el trono, y tú siempre tienes que postrarte para adorarme”. No encontramos semejante relato en Génesis.

Génesis nos dice que Dios, después de crear al hombre, le puso en frente del árbol de la vida. Dios no le dio una lista de mandamientos. Esa fue la obra de Moisés después de la caída, y no la obra de Dios según Su intención eterna. La ley se halla en Exodo 20, y no en Génesis 2. En Génesis 2 vemos por primera vez la manera en que Dios se relaciona con el hombre que creó. En cuanto a la Biblia, hay un principio básico de la primera mención. Con la primera mención, se establece un principio al respecto. La primera mención de la manera en que Dios se relaciona con el hombre ocurre cuando Dios puso a Adán delante del árbol de la vida y le mandó que fuese cuidadoso acerca de lo que comiera (Gn. 2:16-17). La intención de Dios con respecto al hombre no tiene que ver con el hacer, sino con el comer. Si el hombre come bien y de manera apropiada, entonces estará bien.

El árbol de la vida es Dios en Cristo como el Espíritu; así es vida para nosotros. Es el Dios Triuno: el Padre en el Hijo, y el Hijo como el Espíritu. Antes de recibir al Señor, nosotros tal vez no pensábamos en Dios. Pero cuando fuimos salvos o avivados, es posible que inmediatamente tomáramos la decisión de servir al Señor, de hacer todo lo posible para cumplir buenas obras a fin de agradarle, y de “asistir a la iglesia” para adorarle. Estos pensamientos, que concuerdan con nuestros conceptos naturales, son erróneos. Dios no quiere que le sirvamos, que hagamos lo bueno para agradarle, ni que le adoremos de forma religiosa y ritualista. Dios desea que le comamos. Nosotros tenemos que comerle. La primera vez que vemos cómo Dios se relaciona con el hombre no vemos el hacer sino el comer.

Dios se presentó al hombre en forma de alimento. Esto se ve claramente en el Evangelio de Juan. Juan nos dice que en el principio era el Verbo, el Verbo era Dios, y en El estaba la vida (1:1, 4). Un día El hizo un milagro alimentando a cinco mil personas con cinco panes de cebada y dos peces (6:9-13). Luego querían hacerle rey. Pero El no lo aceptó (6:15). Más tarde El les dijo que vino no como rey para regir sobre otros, sino como el pan de vida para que le comieran (6:35, 57). El vino para que le comiéramos. El Señor no quiere que consideremos cómo servirle, cómo adorarle, o cómo glorificarle, sino que le consideremos como nuestro alimento. El se nos presentó como vida en forma de alimento. Debemos recibirle alimentándonos de El y comiéndole. “El que me come, él también vivirá por causa de Mí” (Jn. 6:57b).

Debemos creer en el Señor Jesús porque le necesitamos como vida (Jn. 3:16, 36). Creer en El es recibirle como vida (Jn. 1:12-13). El no sólo es nuestro Salvador objetivo, sino también nuestra vida subjetiva. Necesitamos esta vida. Después de que le recibimos, lo que necesitamos no tiene nada que ver con obrar, servir o adorar, sino con comer. ¿Cómo comemos, qué comemos y cuánto comemos? Inmediatamente después de que Dios creó al hombre, le puso delante del árbol de la vida para que comiera de él. Esto significa que Dios se presentó al hombre como vida en forma de alimento. Dios no tenía la intención de pedirle al hombre que hiciera cosas para El. Dios sólo quiere que el hombre le reciba a El como alimento, que el hombre se alimente de Dios.

CAMBIAR NUESTRO CONCEPTO DE HACER A COMER

Espero que el Señor cambie el concepto de usted de hacer a comer. Sería maravilloso si usted llegara a ser no sólo un cristiano que obrara sino uno que comiera. En el cristianismo de hoy el énfasis siempre se pone en hacer y obrar. El cristianismo se ha degradado hasta ser una religión, una religión de obras y labores. Pero la primera intención de Dios no es que el hombre labore, sino que le disfrute como banquete y le coma, que el hombre disfrute a Dios mismo. Juan 4:24 nos dice que tenemos que adorar a Dios, pero debemos preguntar lo que significa la palabra “adorar”. Según todo el contexto de Juan 4, el Señor quiere decir que el beber de El como el agua viviente en el versículo 14 equivale a adorarle en el versículo 24. Cuando bebemos de El como el agua viviente, esto quiere decir que le adoramos. Cuanto más bebamos de El, más seremos llenos de El y más le adoraremos. La mejor manera de adorar al Señor es beber de El, alimentarnos de El, disfrutarle y recibirle.

Puede ser fácil decir que no debemos ser cristianos que obren, sino cristianos que coman. Es posible que usted lo diga, pero puede ser que las oraciones que usted haga al Señor no hayan cambiado. Tal vez siga orando: “Señor, ayúdame hoy a hacer lo correcto. Señor, Tú conoces mi debilidad. Sabes cuán fácilmente pierdo la paciencia”. Esta oración demuestra que usted todavía tiene el concepto del hacer. Si estuviera dispuesto a ser liberado del hacer, eso sería un “verdadero milagro”. Necesita la visión. Una vez que el Señor lo ilumine, usted dirá: “Señor, no quiero tener nada que ver con el hacer, así que no voy a pedir que me ayudes a hacer nada. Pero ayúdame a alimentarme de Ti, a comerte”. He estado aprendiendo esta lección por más de cincuenta años. A veces lo hacía como antes. Cuando empezaba a pedir al Señor que me ayudara, inmediatamente tenía que detenerme y decir al Señor: “Oh Señor, me abro a Ti. Tú eres mi disfrute”.

Podemos comprender que debemos olvidarnos del hacer, pero no es fácil olvidarnos de ello. El hacer corre en nuestras venas. Es muy difícil deshacernos de ello. Debemos ver que justamente después de que el Señor creó al hombre, le puso ante El y se le presentó a Sí mismo como árbol de la vida en forma de alimento. Todos debemos aprender a alimentarnos del Señor, a comerle. Todos tenemos que entender primero que el Señor no tiene intención de que hagamos algo para El. Su intención es presentarse a nosotros como alimento día tras día. En el Evangelio de Juan, el Señor se ve primero como la vida (1:4), como el pan de vida (6:35), como el agua de vida (4:14), y como el aliento de vida, el aire (20:22). El es vida, alimento, bebida y aire, y no para que usted sea un cristiano que obra, sino uno que le disfruta. Usted debe disfrutar al Señor como vida, como alimento, como agua y como aire. Debe respirarle, beberle y alimentarse de El para poder vivir por El y en El.

Por Witess Lee
Transcrito por Adriana Calles

martes, 26 de enero de 2010

Semáforos Absurdos

El camino a mi trabajo lo hago por avenidas. Esas avenidas estan cruzadas por calles y alguanas otras avenidas. En algunos de esos cruces hay semáforos. Ahora, un par de esos semáforos los considero innecesarios, pues estan ubicados en calles con muy poco transito. En especial hay uno que lo considero absurdo, pues esta puesto en una calle que solo corta de un lado a la avenida. Debo admitir que la mayoría de las veces lo ignoro. Cruzo como si fuera una calle más.


La Biblia tiene mucho de esto… es decir, caminamos por una senda y en esa senda podemos hallar algunos cruces con advertencias y semáforos puestos por Dios. “por acá no pases” “advertencia” “atención” “avance” “este camino es mejor”. Ahora, para poder ver esas señales debemos conocer la Biblia y tener una relación con Dios… tenemos estas cosas? O solo tenemos un conocimiento superficial e histórico de la Biblia “David levantó 5 piedras, no 6 para matar a Goliat” en vez de concepto como la justicia, la ira, el amor, el sacrificio, la trinidad… etc.


Por otro lado, conociendo lo que Dios nos dice y nos manda ¿Lo evitamos porque lo consideramos absurdo o innecesario? Miremos estos versículos para auto examinarnos:


Flp 2:3 No hagan nada por rivalidad ni orgullo. Sean humildes y cada uno considere a los demás como más importantes que sí mismo. Flp 2:4 Que cada uno no busque sólo su propio bien, sino el de los demás.



Efe 4:2 Sean siempre humildes, amables, tengan paciencia, sopórtense con amor unos a otros.

Efe 4:25 Así que dejen las mentiras y digan siempre la verdad porque todos formamos parte del mismo cuerpo.

Efe 4:29 No digan malas palabras, sino palabras que ayuden y animen a los demás para que lo que hablen le haga bien a quien los escuche.

Efe 4:31 Saquen de su vida la amargura, el enojo, los insultos, los gritos y toda clase de maldad.

Efe 5:3 Ustedes son el pueblo santo de Dios; por lo tanto, entre ustedes no debe existir la inmoralidad sexual ni ningún otro exceso.

Efe 5:4 Tampoco digan groserías, tonterías ni hagan bromas vulgares. Mejor alaben y den gracias a Dios.


Luc 14:12 Entonces Jesús dijo al fariseo que lo había invitado: -Cuando ofrezcas una comida o una cena, no invites sólo a tus amigos, tus hermanos, tus familiares o tus vecinos ricos. En otra ocasión ellos te devolverán la invitación, y esa será tu recompensa.

Luc 14:13 En lugar de eso, invita a los pobres, a los lisiados, a los cojos y a los ciegos.

Luc 14:14 Qué bendición para ti que ellos no tengan cómo pagarte, porque recibirás tu pago cuando llegue la resurrección del pueblo de Dios.


Mat 5:44 Pero ahora yo les digo que amen a sus enemigos y pidan en sus oraciones por los que los persiguen.

Mat 5:48 Por esto, ustedes deben ser perfectos como su Padre que está en el cielo.


1 Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:

2 Yo soy Yahveh tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.

3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.

4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.

5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Yahveh tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,

6 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.

7 No tomarás el nombre de Yahveh tu Dios en vano; porque no dará por inocente Yahveh al que tomare su nombre en vano.

8 Acuérdate del día del sábado para santificarlo

9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;

10 mas el séptimo día es reposo para Yahveh tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.

11 Porque en seis días hizo Yahveh los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Yahveh bendijo el día de reposo y lo santificó.

12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Yahveh tu Dios te da.

13 No matarás.

14 No cometerás adulterio.

15 No hurtarás.

16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.

17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.

viernes, 22 de enero de 2010

¿Te cubriste con la sangre de Cristo?

De pequeño mi mamá me decía en algunas ocasiones: antes de entrar a ese lugar (un lugar q tal vez se hacían practicas ocultistas) cubrite con “la sangre de Cristo”. El fin de hacer eso era protegerse de algunos males que se me pudieran pegar o algo por el estilo. Si me pasaba algo malo me preguntaba “te habías cubierto con la sangre de Cristo?"

Hace poco pensando nuevamente en esto me dije: ¿Qué era eso de “cubrirse con la sangre de Cristo”? ¿Dónde está en la Biblia? ¿Lo hicieron los apóstoles o los demás cristianos del primer siglo? ¿Y durante la historia de la iglesia? ¿De dónde salió esa práctica?.

Empecé a investigar la Biblia y no encontré nada que haga referencia a hacer esa practica. Es más, la Biblia dice lo contrario: Confiar en Dios, en el poder de su fuerza, en la paz que él da, en Cristo como seguridad de Salvación y reconciliador. La cosmovisión cristiana mostrada en la Biblia enseña que todo sucede porque Dios quiere que así sea, que la muerte de Cristo nos da la salvación y que su amor cubre nuestras faltas.

Veamos: Efesios 1:19-23 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

Luego de saber esto: ¿Necesito andar diciendo “que me cubra la sangre de Cristo”?

En el blog "La puerta angosta" encontré esto:

Este mandamiento pentecostal: Cubrir la casa, las puertas, los perros, los gatos, los bienes materiales en general y por último a uno mismo con la sangre de Cristo, es un imperativo herético impuesto por el falso profeta y pastor pentecostal y ecuménico Benny Hinn. Su diabólica exégesis se funda en las palabras bíblicas: "¡Caiga Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!" y se desarrolla y se explica en su libro: La Sangre. Tal libro es lectura obligada de todos los pentecostales y carismáticos, mal llamados católicos. Estas palabras, lejos de ser una cobertura espiritual obediente a Dios o una solución material a nuestros problemas de inseguridad social; es una terrible ofensa deicida al Dios y Señor Nuestro, sufriente y encarnado por nosotros pecadores.


http://lapuertaangosta.blogspot.com/2009/03/cubrirse-con-la-sangre-de-cristo.html

(no estoy de acuerdo con varias cosas que se mencionan en la totalidad de ese blog)

Ahora, el hecho de hacer esa declaración a modo de protección divina me hace recordar más a las culturas paganas que al cristianismo. Así como yo no temo a los poderes de un hechicero, pues sé que estos están supeditados al poder de Dios, tampoco necesito un conjuro para mi protección. Mi deber es confiar siempre en Dios. Y eso me da paz. De lo contrario viviría una vida de temor a los poderes como viven millones de animistas.

En ministerio PROBE en su artículo hablando acerca del animismo podemos ver esto:

Cristo ha sometido a todas las autoridades bajo su gobierno. No solo eso, sino que nada entra a nuestra vida sin que haya sido filtrado por su mano amorosa. La mano de protección de Dios guarda a su pueblo. David escribió en los Salmos: "El que habita al abrigo del Altísimo se acoge a la sombra del Todopoderoso. Yo le digo al Señor: 'Tú eres mi refugio, mi fortaleza, el Dios en quien confío'" (Salmos 91:1, 2). Cuando ocurre una tragedia, los cristianos entienden que su propósito no es castigar a los incrédulos sino enseñarnos nuevas cosas acerca de Dios y nosotros, refinando nuestro carácter para hacernos más como Él. Los cristianos pueden ser liberados de una vida de temor y encontrar gozo en una vida de fe en Cristo.

http://www.ministeriosprobe.org/docs/animismo.html
















SOLI DEO GLORIA

jueves, 21 de enero de 2010

¿Cerca de la muerte?


Debíamos volver a nuestras casas, ya era de madrugada. Subimos al auto y al encenderlo mi amigo exclamo “se rompió la dirección!” Aun no estabamos en movimiento. El volante giraba hacia ambos lados, pero las ruedas no. Nos miramos sorprendidos pero preocupado a la vez. Luego de examinarlo concluimos que arreglarlo estaba más allá de nuestra capacidad, y si lo arreglábamos mal podría ser peligroso para nuestras vidas.

Mientras venía la grúa a buscarnos dijimos “si esto nos pasaba en la autopista, de seguro no hubiésemos sobrevivido a los autos que vendrían detrás, Dios nos cuidó haciendo que esto suceda con el auto detenido, estuvimos muy cerca de la muerte…”



Pero luego reflexionando más profundamente en esto me dije: “no, no es así… Dios nos esta cuidando siempre, pero más que eso, Él es el que nos da la vida a cada momento, cada latido de mi corazón y el de cada persona en este mundo sucede por que Dios hace que así sea. Cada suceso es determinado por Dios. Yo estoy vivo porque Dios quiere, no es que mi vida es independiente del poder de Dios y solo me salva de un accidente muy evidente. A Él no le hace falta esperar que se rompa la dirección para decidir si dejarme con vida o no. Todo el tiempo el esta manteniendo con vida al que Él quiere y quita la vida cuando quiere, como quiere, porque quiere y donde quiere.

Y eso me llena de paz... porque mi alma en Él confía.



Neh 9:6 Tú eres Jehová, tú solo; tú has hecho el cielo, y el cielo de los cielos, con todo su ejército, la tierra con todo cuanto en ella existe; los mares con todo lo que hay en ellos; y tú sostienes en vida a todos ellos; y el ejército del cielo te adora.


Col 1:16-17 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten.


SOLI DEO GLORIA

miércoles, 20 de enero de 2010

Como extranjero y peregrino

Dudé en crear este blog… ya hay demasiados blogs muy buenos y consideré una redundancia seguir añadiendo palabras a la web. Pienso: Qué más hay para decir? y si lo hay no creó que sea yo el que lo diga…



Del titulo del Blog

Es evidente que algo anda mal con el ser humano… no hace falta que exponga esa conocida lista de calamidades que ocurren a diario. Solo mirándonos a nosotros mismo podemos ver que no somos como deseamos ser. El trato con los que nos rodean, la forma que hacemos las cosas, nuestra relación con Dios, etc. Si sumamos todos esos errores y los multiplicamos por la cantidad de personas que hay en el mundo entenderemos porque estamos como estamos.

Ahora, hay una parte de esta sociedad que hace ofrecimientos día a día: ideologías, entretenimientos, seguridad, novedades tecnológicas, placeres, dinero y otra interminable lista. Surgen estos ofrecimientos de demandas de todas las personas buscando saciar una sed inagotable de su alma.

Para los que hemos encontrado la fuente inagotable (Juan 6:35: Jesús les dijo: -Yo soy el pan de vida. El que viene a mí, nunca tendrá hambre; quien cree en mí, nunca tendrá sed) estos ofrecimientos nos resultan insuficientes, y sus promesas de felicidad como engaños. Y vivir sumidos en todo esto nos produce un rechazo hacia este mundo (no el planeta tierra ni a sus habitantes a los cuales amamos, sino a su forma de vida).

















Es como si estuvieramos de camino en el desierto y nos ofrecieran el arena. Es muy bonita el arena, pero queremos a su Creador.

Somos, pues, los cristianos nacidos de nuevo por medio de la obra de Dios, extranjeros y peregrinos.

Estoy de paso por este mundo, pero mi ciudadanía está en el cielo y de allí espero fervientemente que venga el Señor Jesucristo mi salvador.

SOLI DEO GLORIA

NOTA
Sin embargo, muchos de estos ofrecimientos de la sociedad no son malos en si mismos. Sino que el tratar de encontrar en ellos la satisfacción del alma es errar. Hay que disfrutar de estos ofrecimientos de la manera que Dios nos muestra en la Biblia.